Manejo de resistencias acaricidas en cítricos: estrategias para un control sostenible

Actualizado 06/08/2026

El manejo de resistencias acaricidas es un elemento fundamental para mantener la eficacia de los tratamientos frente a los ácaros que afectan a los cítricos. El uso repetido de acaricidas con un mismo modo de acción puede ejercer una presión de selección sobre las poblaciones de la plaga y favorecer la supervivencia y reproducción de los individuos menos sensibles.

Por este motivo, una estrategia eficaz no debe centrarse únicamente en controlar la plaga en el momento de la aplicación. También debe contribuir a preservar las herramientas disponibles, combinar distintos mecanismos de acción e integrar medidas químicas, biológicas, físicas y agronómicas.

En el caso de Tetranychus urticae, conocido como araña roja, este planteamiento resulta especialmente importante debido a su corto ciclo biológico, su elevada capacidad reproductiva y su facilidad para desarrollar resistencias frente a diferentes familias de acaricidas. Si deseas profundizar en la biología de esta plaga y en las principales especies de ácaros que afectan a los cultivos, consulta nuestro artículo sobre ácaros tetraníquidos y su control en cultivos.

¿Qué es la resistencia a los acaricidas?

La resistencia puede definirse como la capacidad hereditaria de una población de ácaros para sobrevivir a un tratamiento que, aplicado correctamente, debería proporcionar un nivel de control adecuado.

La resistencia no aparece porque los ácaros “se acostumbren” al producto. Dentro de una población pueden existir, de manera natural, individuos con características genéticas que les permiten tolerar mejor una determinada materia activa. Cuando se utiliza repetidamente un mismo modo de acción, los individuos sensibles son eliminados, mientras que los menos sensibles sobreviven y se reproducen.

Con el paso de las generaciones, estos individuos pueden representar una proporción cada vez mayor de la población. Como consecuencia, el tratamiento pierde eficacia y pueden producirse fallos de control.

Cuadro 1. Mecanismo de mutación y desarrollo de resistencias.

El proceso puede resumirse mediante la siguiente relación:

Variabilidad genética + presión de selección + elevado potencial reproductivo = mayor riesgo de resistencia

Este fenómeno está directamente relacionado con la intensidad y la frecuencia con la que se emplean las herramientas disponibles. Por ello, el objetivo del manejo de resistencias acaricidas es reducir la presión de selección y retrasar el aumento de individuos resistentes dentro de la población.

¿Por qué se desarrollan resistencias a los acaricidas?

El riesgo de aparición de resistencias depende tanto de las características de la plaga como del programa de tratamientos utilizado.

Entre los factores que pueden favorecer su desarrollo se encuentran:

  • El uso continuado de productos pertenecientes al mismo grupo IRAC.
  • La realización de aplicaciones innecesarias o sin una evaluación previa de la población.
  • La falta de alternancia entre herramientas químicas y no químicas.
  • Una cobertura insuficiente del cultivo durante la aplicación.
  • La elevada capacidad reproductiva de determinadas especies.
  • La existencia de varias generaciones de la plaga en periodos cortos.
  • La aplicación de dosis diferentes de las establecidas en la etiqueta.

Es importante tener en cuenta que utilizar productos con nombres comerciales diferentes no implica necesariamente que se estén alternando modos de acción. Para diseñar correctamente un programa, debe comprobarse el grupo IRAC de cada acaricida y seguir siempre las condiciones de uso recogidas en su etiqueta.

Claves para el manejo de resistencias acaricidas

Una estrategia de manejo de resistencias acaricidas debe basarse en la prevención y en la integración de diferentes herramientas. Puedes ampliar información sobre estas prácticas en nuestro artículo sobre prevención y control eficaz de la araña roja en cultivos.

1. Monitorizar la presencia de ácaros

Antes de realizar una aplicación, es recomendable revisar periódicamente la parcela y valorar:

  • La presencia de formas móviles y huevos.
  • La distribución de los focos.
  • El porcentaje de hojas afectadas.
  • La evolución de la población.
  • Las condiciones ambientales.
  • La presencia de fauna auxiliar.

El seguimiento permite intervenir de forma más precisa y evitar tratamientos que no resulten necesarios.

2. Alternar modos de acción

Cuando sea necesario realizar varias intervenciones, deben alternarse acaricidas pertenecientes a grupos de modo de acción diferentes.

La alternancia no consiste únicamente en cambiar de producto comercial. Es necesario comprobar que las soluciones utilizadas no actúan sobre la misma diana biológica y seguir las recomendaciones de manejo de resistencias y las condiciones autorizadas para cada producto.

3. Evitar aplicaciones consecutivas innecesarias

La repetición continuada de un mismo modo de acción aumenta la presión de selección. Por ello, las aplicaciones deben ajustarse al nivel de la plaga, al momento del ciclo y a las indicaciones de la etiqueta.

También es importante respetar el número máximo de aplicaciones autorizado para cada producto y campaña.

4. Integrar herramientas con mecanismos alternativos

La incorporación de soluciones biológicas, físicas o con mecanismos de acción inespecíficos permite diversificar el programa y reducir la dependencia de acaricidas que actúan sobre una diana bioquímica concreta.

Estas herramientas pueden ocupar diferentes posiciones dentro de la estrategia, siempre de acuerdo con su registro, sus condiciones de uso y el estado de desarrollo de la plaga.

5. Optimizar la calidad de la aplicación

Una aplicación deficiente puede dejar parte de la población insuficientemente expuesta al tratamiento. Para favorecer un control homogéneo, es necesario asegurar:

  • Una cobertura adecuada de la vegetación.
  • La llegada del caldo al envés de las hojas.
  • La correcta calibración del equipo.
  • El volumen de aplicación apropiado.
  • El respeto de la dosis y las indicaciones de la etiqueta.
  • Unas condiciones ambientales adecuadas durante el tratamiento.

6. Proteger la fauna auxiliar

Los enemigos naturales pueden contribuir a mantener las poblaciones de ácaros por debajo de niveles perjudiciales. Por eso, la selección de herramientas compatibles con programas de manejo integrado puede ayudar a conservar su actividad y a reducir la dependencia de tratamientos repetidos.

Tetranychus urticae en cítricos: por qué presenta un elevado riesgo de resistencia

Tetranychus urticae en cítricos constituye un reto importante para los programas de control debido a la combinación de varias características biológicas y reproductivas.

Se trata de una especie polífaga que puede desarrollarse sobre un gran número de plantas huésped. Además, presenta un ciclo biológico corto, una elevada fecundidad, reproducción por partenogénesis arrenotoca y capacidad para adaptarse a condiciones ambientales adversas. Estas características le confieren un elevado potencial biótico.

Cuadro 2. Características biológicas de Tetranychus urticae asociadas al riesgo de resistencia

 IRAC señala que su ciclo corto, su abundante descendencia y su sistema reproductivo favorecen el desarrollo rápido de resistencias. También recoge resistencias conocidas frente a diferentes grupos de acaricidas, lo que refuerza la necesidad de alternar modos de acción y combinar diferentes medidas de control.

¿Qué daños provoca Tetranychus urticae en cítricos?

La araña roja se alimenta del contenido de las células vegetales. Los primeros síntomas pueden observarse como pequeñas punteaduras claras en las hojas. Si la alimentación continúa, las zonas afectadas pueden adquirir una apariencia blanquecina, plateada o decolorada. Si deseas profundizar en su biología, síntomas y métodos de seguimiento, consulta nuestro artículo sobre identificación, daños y control de araña roja en cultivos.

Para gestionar Tetranychus urticae en cítricos es recomendable:

  1. Detectar los primeros focos mediante monitorización.
  2. Valorar la evolución de la población antes de intervenir.
  3. Evitar aplicaciones sucesivas con el mismo modo de acción.
  4. Integrar herramientas químicas, biológicas y físicas.
  5. Vigilar especialmente el envés de las hojas.
  6. Conseguir una cobertura adecuada durante la aplicación.
  7. Proteger, siempre que sea posible, los organismos auxiliares.
  8. Registrar los tratamientos y revisar su eficacia.

Este planteamiento permite actuar sobre la población presente y, al mismo tiempo, reducir la presión de selección que puede favorecer el desarrollo de resistencias.

Un nuevo enfoque acaricida basado en mecanismos alternativos

El riesgo de resistencia asociado a Tetranychus urticae hace aconsejable incorporar al programa herramientas con mecanismos de acción diferentes a los acaricidas convencionales, preferentemente de perfil no químico, que aporten características valiosas a las estrategias de control.

Dentro de este enfoque, Mycotrol® OD y Sonar® 47.6 SL contribuyen a diversificar las estrategias de control. Ambos productos pertenecen al grupo IRAC de mecanismos de acción mecánicos o inespecíficos, lo que dificulta enormemente la aparición de resistencias —de hecho, no existen casos documentados. Estas soluciones permiten múltiples aplicaciones, no presentan LMR ni requieren plazo de seguridad, y ofrecen una eficacia generalista frente a la araña y otras plagas de importancia.

Cuadro 3. Resumen de registro, propiedades y plagas objetivo de Mycotrol® OD y Sonar®47.6 SL

Mycotrol® OD: herramienta versátil para programas integrados

Mycotrol® OD está formulado con esporas del hongo entomopatógeno Beauveria bassiana cepa GHA (nº registro 22.648) y actúa como insecticida-acaricida de amplio espectro. Está autorizado para más de 60 cultivos cítricos, frutales, hortícolas, subtropicales, entre otros— y muestra eficacia frente a plagas clave como araña roja, trips, pulgones y mosca blanca (consultar registro específico).

Se observa en la gráfica 1 como la eficacia plena del producto se suele producir a los pocos días de la aplicación, pudiéndose observar a veces la esporulación del hongo en la parte exterior del artrópodo.

Gráfica 1. Mycotrol® OD – Micosis GHA en cítricos contra ácaros y pulgones.

Ventajas destacadas:

  • Insecticida acaricida.
  • Modo de acción desconocido/ incierto, sin generación de resistencias.
  • Control eficaz de multiples.
  • Hasta 4 aplicaciones por campaña.
  • Compatible con estrategias de manejo integrado.

Sonar® 47.6 SL: acción física para diversificar el programa

Sonar® 47.6 SL (nº registro ES-01864) es un insecticida de acción física y amplio espectro, registrado en más de 50 cultivos.  Su funcionamiento se basa en la obstrucción de los espiráculos respiratorios y la adhesión a la superficie del organismo, provocando su inmovilización y asfixia.

Al actuar mediante un mecanismo físico, Sonar® 47.6 SL proporciona una opción diferente dentro de las estrategias dirigidas a reducir la presión de selección asociada a modos de acción bioquímicos específicos.

Se observa en la gráfica 2 como la eficacia del producto es similar al del estándar químico utilizado y difiere de los productos con igual mecanismo de actuación.

Gráfica 2. Ensayo de optimización de la pulverización de polímero Sonar® 47.6 SL. IVIA 2022-2025.

En un programa integrado, Sonar® 47.6 SL puede aportar:

  • Un mecanismo de acción físico.
  • Una alternativa para diversificar el programa acaricida.
  • Actividad frente a diferentes plagas.
  • Integración en estrategias de manejo de resistencias.
  • Una herramienta complementaria a otros modos de acción.

La posición de cada producto dentro del programa deberá definirse de acuerdo con la situación de la parcela, el nivel de plaga, la presencia de fauna auxiliar y las condiciones autorizadas de uso. Para consultar el conjunto de soluciones autorizadas para cítricos y sus condiciones de empleo, puedes descargar nuestra Guía de usos para cítricos.

Conclusiones

El manejo de resistencias acaricidas requiere una estrategia preventiva, integrada y adaptada a cada parcela. La monitorización, la alternancia de modos de acción, la calidad de la aplicación y la incorporación de herramientas con mecanismos alternativos son elementos esenciales para conservar la eficacia de los tratamientos.

En el caso de Tetranychus urticae en cítricos, su corto ciclo biológico y su elevada capacidad reproductiva hacen especialmente importante evitar la repetición continuada de un mismo modo de acción.

Soluciones como Mycotrol® OD y Sonar® 47.6 SL pueden ayudar a diversificar los programas de control y a construir estrategias más completas. Su utilización deberá realizarse siempre conforme al registro, la etiqueta y las recomendaciones técnicas vigentes.

Autor: Miquel Serrano, Crop Manager Cítricos Certis Belchim

 

Preguntas frecuentes sobre el manejo de resistencias acaricidas

 ¿Qué es el manejo de resistencias acaricidas?

El manejo de resistencias acaricidas es el conjunto de medidas destinadas a reducir la presión de selección y retrasar la aparición o expansión de poblaciones de ácaros resistentes. Incluye la monitorización, la alternancia de modos de acción y la integración de herramientas químicas, biológicas, físicas y agronómicas.

 ¿Por qué no basta con cambiar de marca comercial?

Porque dos productos con nombres comerciales diferentes pueden pertenecer al mismo grupo IRAC y actuar sobre la misma diana. Para realizar una verdadera alternancia es necesario comprobar el modo de acción de cada acaricida.

¿Cómo se pueden prevenir las resistencias a los acaricidas?

Las principales medidas son evitar tratamientos innecesarios, alternar modos de acción, respetar las dosis y el número máximo de aplicaciones, mejorar la cobertura, proteger la fauna auxiliar e incorporar herramientas con mecanismos alternativos.

¿Por qué Tetranychus urticae desarrolla resistencias con tanta facilidad?

Tetranychus urticae presenta un ciclo biológico corto, elevada fecundidad y abundante descendencia. Estas características, combinadas con tratamientos acaricidas repetidos, favorecen una rápida selección de individuos resistentes.

¿Qué síntomas provoca Tetranychus urticae en cítricos?

Su alimentación provoca inicialmente pequeñas punteaduras claras en las hojas. Cuando el ataque avanza, las zonas afectadas pueden adquirir una apariencia blanquecina, plateada o decolorada.

¿Se deben alternar los grupos IRAC?

Sí. Cuando sean necesarias varias intervenciones, es recomendable alternar productos pertenecientes a diferentes grupos de modo de acción y respetar siempre las indicaciones de la etiqueta y del registro.

¿Qué papel tienen las soluciones biológicas y físicas?

Estas soluciones permiten diversificar el programa y reducir la dependencia de productos que actúan sobre una diana bioquímica concreta. Deben integrarse de acuerdo con su modo de acción, el nivel de plaga y las condiciones autorizadas.

¿Mycotrol® OD puede integrarse en un programa de manejo de resistencias?

Sí. Su base microbiológica aporta un mecanismo diferente al de los acaricidas convencionales, lo que permite incorporarlo como herramienta de diversificación dentro de un programa integrado, siempre conforme a su registro y etiqueta.

¿Cómo actúa Sonar® 47.6 SL?

Sonar® 47.6 SL actúa físicamente mediante la obstrucción de los espiráculos respiratorios y la adhesión a la superficie del organismo, provocando inmovilización y asfixia.

¿La eficacia de un acaricida depende de la calidad de la aplicación?

Sí. Una cobertura deficiente puede dejar parte de la población sin exposición suficiente. En ácaros resulta especialmente importante alcanzar adecuadamente el envés de las hojas, respetando la dosis y las condiciones de aplicación establecidas en la etiqueta.

Si tienes dudas sobre cuál es el mejor producto para proteger tus cultivos, ponte en contacto con nuestro equipo de Certis Belchim a través de este formulario. Te asesoraremos y ayudaremos a encontrar el tratamiento que mejor se adapte a tus necesidades.

Comparte este post

Post recientes